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Durante dĂ©cadas, los investigadores han sospechado que las personas infectadas con un virus extremadamente comĂșn, Epstein-Barr, podrĂ­an tener mĂĄs probabilidades de desarrollar esclerosis mĂșltiple, una enfermedad neurolĂłgica que afecta a un millĂłn de personas en los Estados Unidos. Ahora, un equipo de investigadores informa lo que algunos dicen que es la evidencia mĂĄs convincente hasta ahora de un fuerte vĂ­nculo entre las dos enfermedades.

El virus infecta a casi todas las personas en la adolescencia o en la edad adulta joven, y muy pocas desarrollan esclerosis mĂșltiple. Los investigadores tambiĂ©n señalan que no es el Ășnico factor de riesgo conocido para las personas que desarrollan la enfermedad. Pero dicen que sus datos apuntan a que es el mĂĄs claro de todos. Si bien queda por ver si el hallazgo resultarĂĄ en tratamientos o curas para la esclerosis mĂșltiple, el estudio puede motivar aĂșn mĂĄs la investigaciĂłn de terapias y vacunas para la afecciĂłn.

En su estudio, publicado el jueves en Science, el grupo examinĂł datos de 10 millones de personas en servicio activo en las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos durante dos dĂ©cadas. La fortaleza de su estudio, dijo su investigador principal, el Dr. Alberto Ascherio, epidemiĂłlogo de la Escuela de Salud PĂșblica TH Chan de Harvard, es que pudieron seguir a las personas durante años y preguntar si las infecciones con Epstein-Barr precedieron a la esclerosis mĂșltiple.

Entre los miembros del servicio en el estudio, 801 desarrollaron esclerosis mĂșltiple, una enfermedad incapacitante que ocurre cuando el sistema inmunitario ataca el aislamiento graso que protege los nervios en el cerebro y la mĂ©dula espinal. La mayorĂ­a de los que desarrollan la enfermedad son diagnosticados entre los 20 y los 50 años. Sin embargo, la enfermedad es rara: la probabilidad de que una persona desarrolle esclerosis mĂșltiple es la mitad del uno por ciento.

Al mismo tiempo, el virus en cuestiĂłn, Epstein-Barr, es comĂșn e infecta a casi todos los miembros de la poblaciĂłn en algĂșn momento. Aunque pocos son conscientes de que estaban infectados, algunos desarrollan mononucleosis. El virus permanece en el cuerpo de por vida.

Debido a que muy pocas personas infectadas con el virus contraen esclerosis mĂșltiple, no puede ser la Ășnica causa de la enfermedad. Se han identificado otros factores de riesgo, incluidos algunos, como los niveles bajos de vitamina D y el tabaquismo, que el grupo de Harvard observĂł anteriormente utilizando el mismo conjunto de datos. TambiĂ©n hay factores genĂ©ticos: se han identificado 900 genes anormales en pacientes con esclerosis mĂșltiple, dijo el Dr. Anthony J. Reder, experto en esclerosis mĂșltiple de la Universidad de Chicago, que no participĂł en el nuevo estudio. El gĂ©nero tambiĂ©n juega un papel; la mayorĂ­a de los pacientes son mujeres.

Pero, dijo el Dr. Ascherio, ningĂșn factor de riesgo se destaca como las infecciones de Epstein-Barr.

Para preguntar cuånto aumenta el riesgo el virus, los investigadores estudiaron la pequeña proporción de personas que no se infectaron con el virus al principio de sus carreras de servicio pero que luego se infectaron. Detectaron infecciones por la presencia de anticuerpos contra el virus.

Entre los pacientes con esclerosis mĂșltiple, 32 de 33 se infectaron con Epstein-Barr antes de desarrollar EM.

Como grupo de control para su estudio, los cientĂ­ficos rastrearon a 90 personas que inicialmente no estaban infectadas con Epstein-Barr y que tampoco contrajeron esclerosis mĂșltiple. De ellos, solo 51 se infectaron posteriormente con Epstein-Barr.

Eso significaba que una infecciĂłn por el virus de Epstein-Barr aumentaba el riesgo de esclerosis mĂșltiple mĂĄs de treinta veces, dijo el Dr. Ascherio.

Pero el Dr. Reder advirtiĂł que podrĂ­a ser difĂ­cil determinar la causa y el efecto de un estudio epidemiolĂłgico. Las personas que desarrollan esclerosis mĂșltiple tienen un sistema inmunitario hiperactivo que les hace desarrollar altos niveles de anticuerpos contra las infecciones virales. La esclerosis mĂșltiple puede surgir no por el virus sino por la respuesta del cuerpo a Ă©l.

“Los pacientes con esclerosis mĂșltiple tienen menos infecciones virales de lo normal”, dijo, porque sus sistemas inmunolĂłgicos son tan activos que combaten eficazmente los virus. “Los pacientes con esclerosis mĂșltiple a menudo dicen: ‘Nunca me resfrĂ­o’. Cuando escucho eso, mis oĂ­dos se animan”.

Los medicamentos que se usan actualmente para tratar la esclerosis mĂșltiple suprimen el sistema inmunitario, anotĂł el Dr. Reder. Hasta ahora, agregĂł, los medicamentos antivirales no han ayudado a los pacientes con esclerosis mĂșltiple.

El grupo de Harvard tratĂł de controlar la posibilidad de que la respuesta del sistema inmunitario, y no el virus en sĂ­, aumente el riesgo de esclerosis mĂșltiple en las personas infectadas con Epstein-Barr. Preguntaron si los anticuerpos contra otro virus comĂșn, el citomegalovirus, tambiĂ©n estaban relacionados con un mayor riesgo de esclerosis mĂșltiple. Ellos no eran.

Pero el citomegalovirus, dijo el Dr. Reder, por razones desconocidas, parece proteger contra la esclerosis mĂșltiple. Por lo tanto, el hecho de que las personas infectadas con ella no tuvieran un mayor riesgo de esclerosis mĂșltiple podrĂ­a no ser sorprendente.

Otros dijeron que el estudio era evidencia convincente de causa y efecto.

“La forma en que se hizo es bastante convincente”, dijo el Dr. Michael David Kornberg, especialista en esclerosis mĂșltiple de Johns Hopkins. “Realmente son los datos mĂĄs convincentes que hemos tenido para una asociaciĂłn causal”.

Eso deja la pregunta de qué hacer ahora.

El Dr. Bruce Cree, investigador de esclerosis mĂșltiple de la Universidad de California en San Francisco, anotĂł que podrĂ­a ser difĂ­cil tratar la esclerosis mĂșltiple persiguiendo a Epstein-Barr porque puede ser difĂ­cil encontrar el virus real en los pacientes. Aunque la esclerosis mĂșltiple es una enfermedad del cerebro y la mĂ©dula espinal, no pudo encontrar el virus en el lĂ­quido cefalorraquĂ­deo de los pacientes.

Pero los pacientes parecen albergar cĂ©lulas en sus cerebros que producen anticuerpos contra el virus de Epstein-Barr. El Dr. Cree estĂĄ investigando si puede tratar a pacientes con esclerosis mĂșltiple erradicando esas cĂ©lulas, que estĂĄn infectadas con Epstein-Barr.

Y el Dr. Lawrence Steinman, investigador de esclerosis mĂșltiple en Stanford, que escribiĂł una perspectiva que acompaña al artĂ­culo del grupo de Harvard, dijo que una vacuna experimental de ARNm contra Epstein-Barr era uno de varios enfoques que se estaban diseñando para evitar que el virus afectara al cerebro.

La pregunta ahora, dijo, es: “ÂżPodemos hacer que la esclerosis mĂșltiple desaparezca?”

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